By MamiMima | 28 agosto, 2020

¿Cuidas suficiente la limpieza de tu piel? 

 

¿Las prisas de la mañana y el cansancio en la noche te impiden una limpieza adecuada de tu piel?

Estas son las razones más comunes de muchas mujeres para pasar por encima de este pilar básico de la belleza natural.

Si asumimos que limpiarse los dientes es importante y le dedicamos sin problemas unos minutos al día, limpiarse la cara y el cuello, también lo es y mucho.

Junto con las manos es la parte que más exponemos de nuestro cuerpo y se merece una limpieza especial.

 

 Sigue leyendo y descubre los beneficios de una limpieza suave y rutinaria de la piel y cómo conseguirlos:

                                                                                                   .

PARA QUÉ SIRVE LA LIMPIEZA DIARIA

 

 1. Elimina la suciedad de tu cara 

 

Tu actividad diaria hace que al final del día se haya creado sobre tu piel una capa de

Polvo

Suciedad ambiental por la contaminación o el entorno

Sudor

Bacterias que te llevas a la cara cada vez que te la tocas

El propio sebo que producimos de manera natural

Maquillaje (si llevas)

Este cóctel explosivo irrita la piel, lo que favorece pequeñas infecciones e irritaciones.

 

2. Ayuda a tus poros a cumplir su función

El sebo facial tiene una función protectora de las agresiones externas.

La excesiva suciedad tapa los folículos pilosos y provoca puntos negros o granitos.

La limpieza diaria evita la acumulación de suciedad en los poros y sus efectos indeseados.

 

 

3. Facilita la hidratación y nutrición de tu piel

Una piel limpia es fundamental para que los productos que apliques después cumplan su función hidratante y nutritiva.

Los principios activos penetran más profundamente.

Los resultados se notan en tu piel que se mantiene más flexible y luminosa.

 

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CÓMO LLEVARLA A CABO

 

4. Limpia tu piel con esmero

Sin prisa.

Que sea un momento de liberación y bienestar.

Lava bien tus manos primero.

Luego aplica la emulsión limpiadora dando un suave masaje con los dedos al menos durante un minuto.

Así te aseguras de que se remueve toda la suciedad y el maquillaje.

¡De paso mejoras la circulación de la sangre y el drenaje linfático!

 

 

5. Ten en cuenta que también el secado importa 

Aclara la emulsión limpiadora con agua tibia o fría (nunca caliente) hasta su total eliminación.

Secarse después con la toalla de manos no es buena idea.

¡Puede tener bacterias que pongas de nuevo en tu cara limpia!

Utiliza pañuelos de papel sin arrastrar o estirar la piel.

Basta con ponerlos sobre el rostro suavemente para que absorba el resto de agua.

 

 

 6. Y luego completa tu rutina 

Aplica el tónico para tonificar tu piel.

Y ya la tienes preparada para conseguir una hidratación eficaz con tu crema hidratante.

La elección de una buena emulsión limpiadora es tan importante como tu constancia y buenos hábitos cosméticos.

Desde AKORI te recomendamos FRESH TOUCH.

Muy agradable de aplicar por su textura delicado y su aroma sutil.

Apta para todo tipo de piel.

 

Está formulada con

Caléndula por su poder antiséptico, antiinflamatorio y suavizante, 

Agua de Rosa Centifolia por sus propiedades antibacterianas y seborreguladoras,

Geranio por su poder cicatrizante de pequeñas heridas y grietas,

Naranja amarga que regenera e ilumina la piel.

 

¡Pruébala! ¡Seguro que te encantará!

 

Porque la acción diaria de limpiar tu piel es la base de cualquier rutina para su cuidado saludable.

 

 

Concha Gaudó – CO – FOUNDER AKORI COSMETICS